
Para los que no conocéis las flores de Bach os haré un resumen de cómo uno de nuestros practitioners del centro Bach de Inglaterra conocio las flores. Tened en cuenta que la fórmula floral que prepararemos online o telefónicamente será personalizada como ocurre en todas nuestras terapias.
En la actualidad, vivimos inmersos en una sociedad donde impera el caos y la prisa, donde lo espiritual ha dado paso al materialismo más absoluto, y donde en el campo de la medicina se tiende al consumo de productos químicos de rápido efecto, cayendo en el olvido las viejas fórmulas procedente del conocimiento de la madre naturaleza.
Hace algunos años, cuando tras acabar de estudiar farmacia me mudé a una nueva ciudad, me introduje casualmente en un mundo totalmente desconocido por aquel entonces: la medicina natural. En aquella época, mi pensamiento sobre la salud era puramente alopático, anclado en la ciencia más ortodoxa y cristalizada. El pensar que podía calmar mis angustias mentales con unas esencias florales descubiertas por un tal doctor Bach era algo impensable. Pensé que todo era producto de una oportunista quimera solo avivada por ilusos y locos. Sin darme cuenta, me fui interesando por esta terapia alternativa y conociendo poco a poco, con esa mirada retrospectiva que nos permiten las viejas crónicas, la vida del doctor Edward Bach, hasta que casi sin quererlo ha formado parte de mí.
Bach estudió medicina, destacando en los campos de la inmunología y la bacteriología. Se identificaba con las ideas de Hipócrates, Paracelso y Samuel Hahnemann. Quiso dedicar su corta vida a observar la naturaleza, intentando buscar su relación con el hombre. En definitiva, una forma de sanación con la ayuda de árboles y flores de nuestro entorno, lo que de alguna manera había sido habitual en las más antiguas culturas de nuestro planeta.
Tras tratar enfermedades físicas con terapias tradicionales y homeopáticas, empezó a interesarse por todo aquello que nos afecta pero que no podemos ver. Comenzó entonces a psicoanalizar al hombre, quizás porque globalmente se encontraba afrontando una grave enfermedad como es el cáncer, sinónimo de muerte por aquel entonces, y pretendía dejar huella con su investigación. Bach fue capaz de ver más allá de lo que habitualmente percibimos.
En poco tiempo se dio cuenta que lo que realmente es relevante para la sociedad es el sentirnos bien psicológicamente. Tener un equilibrio emocional nos facilita una mejor y más saludable forma de vida y directamente proporciona mejoras en nuestra salud física. Por lo tanto, para Bach la salud es el estado de armonía entre el aspecto espiritual y el aspecto físico.
Fundó la actual sede del centro Bach, en Mount Vernon, donde se realizaron desde aquel momento los remedios florales. Escribió dos libros basados en su estudio sobre las flores: “Cúrese a usted mismo” y “Los doce curadores y otros remedios”, donde se explica que la enfermedad corporal puede derivarse de un estado de ánimo negativo que acaba interfiriendo en el equilibrio de la personalidad. “Cúrese a usted mismo” encierra la raíz de su teoría: “Para quienes están enfermos, la paz mental y la armonía con el alma son la mejor ayuda para recuperarse”.
El sistema floral de Bach está constituido por 38 flores, ya que con ellas quedan cubiertos todos los estados negativos mentales que provocaban la enfermedad. Su filosofía la caracteriza la siguiente reflexión: "Si seguimos nuestros propios instintos, nuestros propios deseos, nuestros propios pensamientos y nuestras propias aspiraciones, jamás conoceremos otra cosa que la felicidad y la salud".
Las flores de Bach se encuentran dentro del grupo de las llamadas medicinas alternativas, y están reconocidas por la Organización Mundial de la Salud desde 1976. Los 38 remedios florales se engloban en 7 grupos:
En la actualidad las flores de Bach se utilizan tanto para mejorar enfermedades físicas o psicosomáticas, como para trastornos psicológicos y emocionales. Mejoran el desarrollo personal, nos ayudan a profundizar en nuestro interior y nos permite equilibrarnos por fuera y por dentro. Además, estos remedios florales no presentan efectos secundarios ni toxicidad.
Desde luego, una opción para aquellos que desean sanar su cuerpo y su mente mediante los remedios que nos ofrece la naturaleza. Espero, por lo tanto, que las flores de Bach os ayuden a adentraros en el fantástico mundo natural.
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Enfermedades físicas, psicológicas, y psicosomáticas:
-Miedo
-Fobia
-Irritabilidad
-Celos
-Ansiedad
-Apatía
-Agresividad
-Odio
-Obsesiones
-Insomnio
-Traumas
-Depresión
-Stress
-Concentración (exámenes)
-Autoestima
-Tristeza
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Los 38 remedios florales se engloban en 7 grupos:
·Remedios para los que sienten temor: rock rose, mimulus, cherry plum, aspen, red chestnut
·Remedios para los que sienten incertidumbre: cerato, scleranthus, gentian, gorse, hornbeam, wild oat
·Remedios para los que tienen falta de interés en general: clematis, honeysuckle, wild rose, olive, white chestnut, mustard, chestnut bud
·Remedios para la soledad: water violet, impatiens, heather
·Remedios para excesiva sensibilidad a influencias externas: agrimony, centaury, walnut holly
·Remedios para el desaliento o la desesperación: larch, pine, elm, sweet chestnut, star of bethlehem, willow, oak, crab Apple
·Remedios para excesiva culpa y preocupación por los demás: chicory, vervain, vine, beech, rock wáter
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En todo momento no dudes en ponerte en contacto no nosotros, analizaremos su caso y le diremos con total confianza si su caso puede o no ser tratado con flores de Bach
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